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Familia Pizarro Ortega

Santiago
Familia Anfitriona
Es una experiencia enriquecedora en todos los sentidos, desarrolla en todos los miembros de la familia, el cariño, el respeto, la diversidad, la tolerancia, la paciencia, las frustraciones, la aceptación, el aprendizaje, la entrega, el compromiso….

Nombre de Familia:
Pizarro Ortega

Nombres Estudiantes de Intercambio:
Svenja Wolter, Svenja Alhaus, Roosa Helgreen, Maira Bruck, Winona Brand-Peukert.

País de sus Estudiantes: Alemania, Alemania, Finlandia, Estados Unidos
Año en que Recibió Estudiante de Intercambio: 2005-2007-2007-2011-2013

¿Qué fue lo mejor de tu experiencia al ser Familia Anfitriona?
Lo mejor es compartir con gente joven, saber cómo piensan, lo que quieren en el futuro, como se proyectan. También es bueno saber que existen familias que viven en todas partes del planeta que de alguna forma piensan igual que nosotros y queremos que en definitiva este mundo sea mejor.

¿Tienes alguna anécdota de su experiencia?
Hubo muchas, pero la que experimentamos con las niñas que recibimos en casa fue lo abierto que era el dormitorio de los papás para el resto de la familia. Tenemos la suerte de tener una casa grande, pero nuestro dormitorio al parecer tiene un Iman…. Para las chicas al principio fue muy extraño que nosotros compartiéramos en ese espacio, ver TV, conversar, comer, sólo juntarnos ahí. Al final, sobre todo la primera y la última hija se peleaban el espacio en la cama de igual con Magdalena y Javier.(nuestros hijos) Ellas nos comentaban que el dormitorio de sus padres naturales era ultra privado.

¿Qué fue lo más difícil y que aprendizaje obtuvieron como familia?
Para mi marido y mis hijos fue el tener que compartirme. Para mi, recibir a un chico de intercambio es tener un hijo más, por lo que éste, necesita atención, cariño, disciplina, todo lo que necesita un hijo y eso demanda tiempo a la mamá de la casa.

¿Recomendaría o viviría la experiencia de ser familia anfitriona nuevamente? ¿Por qué?
De todas maneras, es una experiencia enriquecedora en todos los sentidos, desarrolla en todos los miembros de la familia, el cariño, el respeto, la diversidad, la tolerancia, la paciencia, las frustraciones, la aceptación, el aprendizaje, la entrega, el compromiso….

Nuestra familia está formada por ex-estudiantes de intercambio: Paulina (mamá) estuvo 6 meses en Alemania en el año 1982, becada por una fundación y Juan Carlos (papá), 3 meses en Ripley, Ohio en 1979.

Ahora, nuestra propia familia, se hace parte de esta oportunidad y experiencia maravillosa que es el intercambio cultural – estudiantil. El año 2006, viajó por YFU nuestro hijo mayor Juan Carlos al pueblo de North East, con la familia Hopkins, en el estado de Pennsylvania, por 6 meses. Posteriormente, recibimos a Linus Kleinlosen, procedente de Husum – Nordfriesland, Alemania, quién compartió con nosotros 1 año. El próximo 14 de Enero del 2009, estamos enviamos a nuestro 2º hijo, Sebastián, de intercambio a USA, no sabemos aún a qué lugar, pero confiamos plenamente en la rigurosidad del proceso de selección de YFU, para que se repita la excelente y provechosa experiencia pasada.

Vivir un intercambio marca la vida, nos marcó a nosotros, y nos permite ver, como padres, un horizonte potencial mucho más amplio para nuestros hijos, permite soltar las amarras, darle herramientas a los hijos para enfrentar la vida y su viaje de intercambio funciona como un pequeño ensayo en el cual los hijos se independizan por un tiempo y aprender a manejar su vida, a administrar su tiempo, su dinero, sus amistades, sus estudios y a compartir con una familia generosa que los hospeda.

El intercambio es una hermosa oportunidad para ser embajadores de Chile en el extranjero, una oportunidad de traer y conocer costumbres y visiones de la humanidad de otra parte del planeta.

Nuestro hijo volvió más maduro, independiente, seguro de sí mismo, hablando perfectamente inglés y con una visión de mundo, de potenciales oportunidades y de vida que no es posible incorporar salvo viviendo esta maravillosa experiencia.

Nuestro hijo alemán difícilmente olvidará su estadía en Chile. Tan cierto es esto, que luego de 1 año y medio que regresó a Alemania a terminar sus estudios, regresa a Chile en unos pocos días para visitarnos y compartir un breve tiempo con sus amistades del colegio. (Ciertamente lo pasó muy bien mientras estuvo en Santiago)

Nuestra experiencia ha sido maravillosa, inigualable y en la medida que podamos  hacerlo, enviaremos por YFU a nuestra hija Francisca, en unos 4 o 5 años más, así como nos asiste la voluntad de recibir futuros alumnos en nuestro hogar.